Su aparición se remonta a los años setenta en los países latinoamericanos. Estos se fueron expandiendo alrededor del mundo y evolucionando a lo largo de los años hasta adquirir su identidad, que le fue conferida por Wayne Hodgins (1992), quien desarrolló el concepto entorno a la fragmentación de contenidos con tal de facilitar y dinamizar el aprendizaje de forma sencilla, permitiendo avanzar en la construcción del conocimiento hasta llegar a aprendizajes más complejos y de mayor proyección.

 

Definiciones

A posteriori surgieron equipos de trabajo relacionados —como el IEEE o el LTSC— que crearon su propia definición de objeto de aprendizaje (OA). Otras entidades también crearon las suyas, como también lo hicieron profesionales, etc. ¡Podríamos decir que hay casi tantas definiciones como personas!

Según el IEEE (Institute of Electrical and Electronic Engineers), es cualquier entidad, digital o no, que se pueda usar para el aprendizaje, la educación o la capacitación.

El LTSC (The Learning Technology Standards Committee) define los OA como cualquier entidad, digital o no digital, que se puede utilizar, reutilizar o referenciar durante el aprendizaje con un soporte tecnológico.

En definitiva, podríamos crear nuestra propia definición diciendo que se trata de una unidad didáctica en formato digital, independiente, autónoma, perdurable y preparada para ser utilizada en diversos contextos educativos.

 

Características de los OA

Los objetos de aprendizaje han tomado mucha relevancia en estos últimos años dada su gran utilidad, accesibilidad, y otras ventajas que nos ofrecen tanto a nivel personal como a nivel de empresa. No obstante, es importante considerar criterios como:

  • La interoperabilidad.
  • La reutilización.
  • La manejabilidad.
  • La flexibilidad.
  • La accesibilidad.
  • La durabilidad.
  • La escalabilidad.

Estos elementos serán los que los cataloguen los objetos de aprendizaje como mejores, peores, más o menos adecuados, etc. en función del uso que les queramos dar.

En la actualidad, son recursos indispensables tanto por el diseño, la creación y el desarrollo del e-learning y el microlearning. Considerando, pues, su finalidad educativa concreta, podemos encontrar una gran variedad de estos en la red.

  • Vídeos
  • Imágenes
  • Audios
  • Ebooks
  • Fotografías
  • Diapositivas
  • Mapas mentales
  • Mapas conceptuales
  • Objetos multimedia
  • Etc.

 

Además, podemos crear nuevos OA desde cero o combinando algunos que nosotros hayamos creado con otros que ya existen y se ajustan a nuestras necesidades.

Por este motivo, siempre tendremos en cuenta tanto los criterios comentados anteriormente como los objetivos pedagógicos que pretendemos conseguir, los destinatarios de la formación, y el tema o contenido objeto de estudio.

Dependiendo de si estamos preparando una formación para e-learning o microlearning, estos objetos de aprendizaje estarán más o menos fragmentados, siempre siguiendo las características de cada tipo de formación. Su tamaño puede variar, y es lo que conocemos como granularidad, concepto del que hablaremos en futuras publicaciones.

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