Con los dispositivos móviles y la conectividad en cualquier instante y lugar, la tecnología se ha mimetizado en nuestro contexto cotidiano. La barrera del espacio geográfico y temporal para conectar diferentes personas con la información se ha desvanecido. Las fronteras entre el entorno físico y el entorno digital se suprimen gracias a estos aparatos. Autores como Cabrero, Llorente y Román-Graván (2007) hablan de una nueva dimensión en la educación, caracterizada por la diversificación, la inmediatez y la permanencia.

Si te interesan los procesos de aprendizaje en entornos móviles seguro que has escuchado hablar del mobile learning.

La definición no parece complicada, viene bien implícita en su nombre; impartición de formación y educación por medio de dispositivos móviles. Sin embargo, estamos convencidos de que al profundizar un poco más en las ventajas de esta tendencia te has encontrado en algún momento con una palabra: ubicuidad.

 

Ubicuidad

Ubicuo procede del latín ubīque, que viene a ser lo mismo que “en todas partes”. Tiene lógica, la mayor ventaja de los dispositivos móviles es precisamente eso, que los utilizamos en movilidad. Por lo tanto, podemos acceder a nuestros datos y a la información allá donde vayamos.

El aprendizaje ubicuo, también denominado u-learning, es la evolución lógica del aprendizaje móvil o m-learning, pese a que habitualmente son términos cruzados e incluso, sinónimos.

Algunos investigadores vieron que las posibilidades de acceso y de interacción con recursos y personas en cualquier lugar e instante eran lo suficientemente trascendente y revolucionarias como para establecer una dicotomía entre estas dos modalidades.

La tecnología ubicua posibilita que el usuario o alumno pueda realizar actividades educativas en cualquier contexto, integrando los componentes de su propio entorno social de aprendizaje.

 

 

Diferencia entre m-learning y u-learning

Si tuviéramos que establecer una diferenciación concluyente entre los dos términos podríamos resumirlo de la siguiente manera:

  1. M-learning: nos centramos más en las características tecnológicas de los dispositivos móviles y en lo que podemos hacer con ellos. Ahora todos tenemos en nuestro bolsillo un GPS, varias cámaras, acelerómetros, giroscopios y muchos otros chips y sensores. Con esta disponibilidad, podemos crear sistemas de realidad aumentada, apps con geolocalización, etc., que tienen múltiples aplicaciones didácticas.
  2. U-learning: el valor de poder acceder a la información, interaccionar y poder utilizar cualquier tipo de software en cualquier lugar y momento con los dipositivos que todos llevamos encima.

Esto ofrece muchísimas posibilidades a la hora de aprender de forma autónoma y está haciendo que el aprendizaje informal sea cada vez más importante en nuestras vidas.

 

 Entonces… ¿dónde está el dilema?

Como la ubicuidad del u-learning viene facilitada por los dispositivos móviles, el m-learning y el u-learning podrían considerarse conceptos equivalentes.

No obstante, como asevera Zapata-Ros (2012), el potencial pedagógico es motivado por las posibilidades de acceso a información, a cloud computing (computación en la nube) y a aplicaciones en cualquier instante. Por lo tanto, considera más preciso utilizar el término aprendizaje ubicuo en lugar de aprendizaje móvil, más centrado en las funcionalidades de los dispositivos per se.

Por otra parte, las nuevas corrientes educativas van más allá y centran el análisis del m-learning desde una perspectiva del proceso de aprendizaje, considerando que la relevancia educativa viene determinada por los procesos que se generan gracias a la ubicuidad y no por la tecnología en sí misma.

Tranquilo, si utilizas el término m-learning de forma global para hablar de aprendizaje a través del móvil no lo estás haciendo mal. Únicamente debes tener en cuenta que existe esta diferenciación.

 

Bibliografía

Cabero, J., Llorente, M.C., y Román-Graván, P. (2007). La tecnología cambió los escenarios: el efecto Pigmalión se hizo realidad. Comunicar: Revista científica iberoamericana de Educación, 28, 167- 175. Recuperado el 23 de febrero de 2018 de http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2259909.pdf

Zapata-Ros, M. (2012). Calidad y entornos ubicuos de aprendizaje. RED. Revista de Educación a Distancia, 31. Recuperado el 23 de febrero de 2018 de http://www.um.es/ead/red/31/zapata_ros.pdf

One Comment

  1. El futuro inmediato de la formación pasa por el m-learning [Infografía] - Snackson

    […] microlearning sea realmente ventajoso es necesario que vaya acompañado de soportes que permitan un acceso ubicuo. Es decir, facilitar que todas las personas puedan consultar los contenidos just-in-time y en el […]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>