Antes de lanzarnos a desarrollar Snackson, llevabamos más de 10.000 horas de formación online desarrolladas, desde masters completos a cursos elearning de pocas horas.

Cada proyecto que hemos realizado ha sido diferente. A la hora de determinar el alcance se tenían en cuenta una diversidad de factores: objetivos, tipología del contenido, público objetivo (estudios previos, nivel…), existencia o no de aula virtual, modalidad online puro o semipresencial, tutoría activa o pasiva, formato (pdf, SCORM, desarrollo dentro del aula), tipología de interacción (básica, media, avanzada…),…

(Hace años hicimos una infografía explicando una parte del proceso de producción de elearning)

 

Uno de los puntos clave en los proyectos de formación online, es concretar la duración (tiempo que ha de dedicar el alumno). Si un master tiene 1.500 horas de dedicación, lo habitual es que un porcentaje significativo de esas horas se ubiquen en actividades en el aula (debates, actividad tutorias, trabajos, colaboración con otros estudiantes,… ) y otra parte se desarrollen en lecturas, contenido online, cuestionarios…. En un curso de 10 horas, lo normal es desarrollar uno o varios módulos SCORM que se puedan visualizar dentro del aula y reservar una o dos horas a la actividad de aula.

Horas vs páginas vs tiempo real

Si pensamos en el desarrollo de un curso básico en SCORM (interacción básica, sin dinámicas de navegación complejas o técnicas de gamificación), lo normal es hacerse una pregunta previa: ¿cuántas páginas tendríamos que escribir para desarrollar una hora de formación online? 

Durante bastante tiempo se consideraba que 10/15 páginas de autoría proporcionaban 1 hora de formación online. O dicho de otra forma, que el estudiante ha de dedicar entre 4 y 6 minutos para asimilar una página de texto.

Algunas empresas iban un poco más allá y establecían un valor de 20 páginas de autoría por hora de formación (para 1 página de formación le dedicaríamos 3 minutos). Si hacemos el promedio, para un curso de 10 horas, de las cuales 2 horas son de aula, será necesario desarrollar 8×15=120 páginas de autoría.

La realidad es que en la mayoría de los casos se produce una distorsión entre los ratios que se definían a nivel teórico y el “tiempo de aprendizaje real”. Cuando se hacían pruebas de lectura real, un alumno promedio podía acabar un curso de 10 horas en poco más de 3 o 4 horas.

Esta diferencia es debida a varios factores:

  • cada alumno tiene una velocidad de lectura diferente a la prevista
  • el alumno ya conoce el contenido y lo lee de forma superficial
  • el alumno ha de realizar el curso pero no está interesado en el contenido (ergo lo hace muy rápido)
  • el cálculo de contenidos no ha tenido en cuenta estos factores

 

Para solucionar la diferencia de tiempos entre previsión y realidad tenemos 3 estrategias:

  1. Aumentar la producción de contenidos y desarrollar actividades más complejas que obliguen al usuario a invertir más tiempo en formación real.
  2. Reducir el tiempo estimado para dar una información veraz del tiempo real de dedicación.
  3. Emplear técnicas para incrementar el tiempo de dedicación: bloqueos de tiempo o de reproducción, animaciones de objetos, interacciones en contenidos que no aporten valor real al contenido, información adicional, lecturas complementarias…

La estrategia habitual del mercado ha sido aumentar de forma “artificial” el tiempo de atención, obligando al usuario final a invertir más tiempo del necesario para la formación, aumentando la frustración y el sentimiento de pérdida de tiempo.

 

Nuestra propuesta: cuando menos es más

Cuando planteamos Snackson quisimos apoyarnos en 3 elementos: microlearning, diseñado para móvil y con dinámicas de gamificación. Pero también queríamos hacer un modelo de formación basado en transmitir un contenido conciso, específico, sin elementos superficiales y que aportase valor al usuario.

Un curso Snackson tiene entre 40 y 120 pantallas de contenido, lo que equivale a un tiempo real de formación de entre 30 minutos y 2 horas de formación/dedicación real.

Lo realmente significativo es que hemos realizado varios proyectos que han consistido en la conversión de un contenido SCORM convencional a formato Snackson. Con nuestra metodología y sin perder información clave, un curso de 6 horas de dedicación, supone menos de 2 horas reales.

Gracias al microlearning, conseguimos reducir el tiempo de dedicación para mejorar la produtividad, sin perder calidad. El alumno aprovecha mejor su tiempo y el cliente puede realizar formaciones más efectivas.

Eso nos impide “vender” cursos largos, porque no tiene sentido en nuestro modelo y porque los datos, la experiencia y el sentido común nos muestra que si proporcionamos al usuario un contenido directo, sin contenidos superfluos, aprovecha mejor su tiempo y aprende más.

Ahora estamos trabajando en convencer a los departamentos de recursos humanos y gestión de talento para que se sumen al cambio de paradigma.

¿Te apuntas a formar más con menos tiempo?

Disclaimer: la comparación de tiempos/efectividad parte de una tipología de curso determinado (interacción sencilla, sin navegación compleja…). Hay muchos tipos de cursos online que son muy eficientes en la relación tiempo real/tiempo teórico y que además permiten al usuario disfrutar de una excelente experiencia de usuario. Pero todavía son minoría.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>