Hace dos semanas, en la primera parte de este post, explicábamos 5 de las 10 estrategias para la creación de microcontenidos. Si te lo perdiste, o no recuerdas cuáles eran, haz clic en Estrategias para crear microcontenidos relevantes y con gancho (II) para leerlo.

Hoy os ofrecemos la segunda parte. Estamos seguros de que si sigues estos consejos, serás capaz de crear los microcontenidos perfectos para tu organización.

¡Allá vamos!

 

6. Encuentra el tono adecuado

No se trata solo de qué dices, sino cómo lo dices.

Dependiendo del tono que tomes para redactar tus cursos, causarás unos efectos específicos en tus educandos. Debe estar entre lo informal y lo informativo, lo casual y lo convincente, lo divertido y lo instructivo.

Piensa en un mezclador de sonidos; crear el tono adecuado es una tarea parecida. Se trata de encontrar el nivel correcto de cada variable: formal, humorístico, técnico, preciso, insistente, autoritario, reflexivo, original, simple, intenso, alegre, serio…

mezclador

La elección dependerá del tipo de contenido que abarca tu curso. Por ejemplo, explicar procedimientos técnicos requiere un estilo de redacción más concreto y directo que un curso de ventas, en el cual podemos adoptar un tono más informal.

Ten en cuenta que la forma en que nos expresamos varía según a quién nos dirigimos. ¿A que no hablas igual cuando estás entre amigos que cuando asistes a una reunión de trabajo? Lo mismo ocurre en microlearning. El tono que adoptes también viene regulado por el destinatario de tu mensaje.

7. Añade una pizca de humor

Incluir un poco de humor en el momento oportuno puede convertir una situación tensa en una más desenfadada.

El humor en la enseñanza hace que explicar conceptos técnicos sea un poco más fácil, a la vez que estimula a tus alumnos a seguir participando. Un alumno relajado es un alumno más capaz de concentrarse y aprender que cuando se preocupa demasiado en entender un concepto. Ten en cuenta que el humor ayuda a relajar nuestras mentes.

La forma de introducir el humor dependerá del contenido y de a quién vaya dirigido. Puedes recurrir a opciones como las metáforas o exageraciones que impresionen al lector y les haga más fácil recordar lo que explicas.

Pero, ¡cuidado!, no te dejes llevar demasiado por tu entusiasmo. Recuerda que diseñas un curso que debe enseñar, no conviertas el humor en una distracción y ten conciencia para que tus bromas no hieran sentimientos, sensibilidades, creencias o comunidades.

8. Usa palabras expresivas y cargadas de emotividad

Las palabras son una de las herramientas más poderosas de las cuales disponemos para despertar emociones o incluso el deseo de actuar. Pero para ello es necesario que dichas palabras sean potentes, con el fin de que la reacción al estímulo sea automática y, por tanto, efectiva.

  • : si te diriges «de tú» a tu audiencia, rápidamente tus contenidos adoptarán un tono personal y cercano. El alumno sentirá que lo tratas de forma directa como ente único, individual y concreto.
  • Relevante: y otras palabras como importante, primordial, fundamental… despertarán en tus lectores la seguridad de que lo que vas a decir es trascendente.
  • Imagina: muy útil para atraer la atención de tu público. Mediante esta palabra les alejas de la pasividad e incitas a su mente a que haga la reflexión contigo.
  • Otros verbos de acción: como por ejemplo «define», «identifica», «compara», «selecciona»…

 

9. Crea títulos dinámicos, eficaces y fáciles de entender

El título es uno de los elementos más importantes en un objeto de aprendizaje. El título ideal es el que atrapa a tu lector, despierta su curiosidad y hace que quiera saber más. Para conseguirlo, tus títulos:

  • Tienen que representar el contenido que le sigue, ser claros.
  • Deben ser cortos. No significa que no puedan evocar emociones. Por ejemplo, si escribes un título a modo de pregunta estarás incitando al lector a seguir leyendo porque sentirá la necesidad de conocer la respuesta.
  • Incluirán palabras clave que impliquen causa o beneficio: 5 formas de aumentar los beneficios de tu empresa, 3 razones para…, ¿para qué sirve…?, ¿cómo conseguir…?

 

10. Haz que tus textos sean interesantes y relevantes

Deja de tratar de completar tus contenidos, evita el «relleno». Esto es esencial para crear microlearning, ve lo más directo al grano posible, evita la información irrelevante.

Fomentar la relevancia de tus contenidos aumentará la implicación del estudiante en la actividad formativa. Además, no olvides que tu público son profesionales con mucho trabajo y poco tiempo.

El interés de tus lectores se mantendrá despierto si tienen claro qué van a conseguir del curso y para qué les va a servir:

    • Utiliza hechos reales, estadísticas, hallazgos de investigación que acrediten lo que dices. Así tu audiencia no dudará ni un instante de la veracidad de lo que les transmites, que sabes de lo que hablas.
    • Ejemplifica lo que explicas con situaciones cercanas al alumno. Tus lectores podrán relacionar lo que están aprendiendo con la vida real. Así serán capaces de ver la utilidad de lo que les enseñas.
    • Otros verbos de acción: como por ejemplo «define», «identifica», «compara», «selecciona»…

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  1. Estrategias para crear microcontenidos relevantes y con gancho (I)

    […] Aquí podrás encontrar las 5 siguientes Estrategias para crear microcontenidos relevantes y con gancho (I) […]

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